12 de marzo Día Mundial del Riñón

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Con el objetivo de prevenir, detectar y controlar la enfermedad renal, cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón. En el 2020 el lema es “Salud renal para todos, en todas partes: desde la prevención hasta la detección y el acceso equitativo a la atención”.

Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, con el objetivo de prevenir, detectar y controlar la enfermedad renal. En el 2020 el lema es “Salud renal para todos, en todas partes: desde la prevención hasta la detección y el acceso equitativo a la atención”.

Al igual que la diabetes, la hipertensión y la obesidad, la enfermedad renal crónica se puede prevenir y tratar. Ese es el mensaje que se refuerza continuamente, junto con la promoción de hábitos que ayuden a controlar los factores de riesgo asociados a las llamadas Enfermedades Crónicas No Transmisibles.

Según la Organización Mundial de la Salud, las Enfermedades Crónicas No Transmisibles son una epidemia global y constituyen la mayor carga de enfermedad en el mundo. Se estima que por año fallecen 41 millones de personas por esta causa, lo que equivale al 71 por ciento de las muertes que se producen en el mundo.

Matías Melideo, nefrólogo del hospital Castro Rendón, afirmó que “las principales causas de la enfermedad renal crónica son la diabetes Tipo 2 y la hipertensión arterial” e indicó que “su correcto control y seguimiento pueden detener la progresión y evitar así, la insuficiencia renal crónica terminal”.

Una persona con insuficiencia renal crónica terminal debe reemplazar la función renal con terapias de reemplazo renal: hemodiálisis, diálisis peritoneal o trasplante renal. “Si bien la provincia del Neuquén cuenta, tanto en el sector de salud público como en el subsector privado, con todas las terapias de reemplazo renal, la tarea central debe ser la prevención y la promoción de estilos de vida saludables”, agregó Melideo.

Las enfermedades crónicas no transmisibles comparten los mismos factores de riesgo: alimentación inadecuada, falta de actividad física o sedentarismo, sobrepeso, obesidad, consumo de tabaco, exposición al humo de tabaco ajeno y uso nocivo del alcohol.

Cómo prevenirla

Entre las principales recomendaciones para prevenir la enfermedad, se encuentran sumar al menos 30 minutos diarios de actividad física; controlar los niveles de glucosa en sangre; monitorear la presión arterial por debajo de 140/90 mm Hg; comer saludablemente y mantener un peso adecuado; cocinar sin sal; evitar colocar el salero en la mesa; reemplazarla por perejil, albahaca, tomillo, romero y otros condimentos.

También se recomienda evitar alimentos con alto contenido en sodio (fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, comidas rápidas, alimentos procesados); consumir por día tres frutas y dos porciones de verduras de todo tipo y color, preferentemente crudas; incorporar dos o más veces por semana pescados, otras carnes blancas dos veces por semana y carnes rojas hasta tres veces por semana. La porción diaria se representa como el tamaño de la palma de la mano.

Se recomienda además tomar, como mínimo, dos litros de agua por día; elegir espacios libres de humo de tabaco y evitar este consumo. Otro hábito no recomendable es la automedicación: evitar el consumo de antiinflamatorios (como el ibuprofeno y el diclofenac), antibióticos y suplementos con proteínas o creatina –esto último muy frecuente en personas que entrenan o van al gimnasio– sin la consulta al equipo de salud.

Por último, realizar un control de salud por año; tener en cuenta los factores de riesgo y los antecedentes familiares de enfermedad renal.

Enfermedad Renal Crónica

Suele comenzar de forma silenciosa, con escasos síntomas, hasta llegar a estadios avanzados. “La tolerancia y la manifestación de los síntomas cambian de una persona a otra”, explicó Melideo y agregó: “los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, retardando la consulta específica, por eso es importante el control periódico de salud”.

Entre los síntomas que pueden asociarse son: náuseas; vómitos; pérdida de apetito; fatiga y debilidad; insomnio; cambios en la cantidad y calidad de la orina (por ejemplo, un signo de alerta es la orina muy espumosa, por la presencia de perdidas renales de proteínas; también el color rojizo, por la presencia de sangre, lo que se denomina hematuria).

También pueden registrarse calambres, hinchazón de pies y tobillos y presión arterial alta, especialmente en personas jóvenes.

El nefrólogo comentó que “la ERC constituye, además, un factor de riesgo que favorece el desarrollo de enfermedad cardiovascular, ocasionando una mayor incidencia de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares”.

Actividades por el Día Mundial del Riñón

Este 2020, bajo el lema Salud renal para todos en todas partes: desde la prevención hasta la detección y el acceso equitativo a la atención, desde el área Atención Primaria de la Salud y el servicio de Nefrología del hospital Castro Rendón, se realizarán actividades de capacitación para personal de salud a través de videoconferencias con referentes del programa nacional Abordaje Integral de la enfermedad Renal.

Además, está previsto que desde el área de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, el programa  REDES y el Sistema Integrado de Atención Domiciliaria (SIAD) de la cartera sanitaria provincial, se realicen actividades para volver a captar pacientes con Enfermedad Renal en estadio tres, en la Zona Sanitaria Metropolitana. Para ello, se localizará a las personas que no hayan concurrido a control en los últimos seis meses, con el objetivo de evitar la progresión de la enfermedad a ERC terminal y diálisis.

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