El Plan Invierno de Salud ya está activo en la provincia

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Se trata de una reorganización del funcionamiento de los establecimientos de atención sanitaria que se implementa ante las bajas temperaturas, el aumento de la circulación viral y el consecuente incremento de las consultas al equipo de salud.

Todos los años, de acuerdo con los lineamientos de la cartera sanitaria provincial, el Sistema de Salud neuquino reorganiza el funcionamiento de los establecimientos de salud durante el denominado Plan Invierno, debido al esperado incremento de las consultas por infecciones respiratorias.

Dichas adecuaciones se orientan a resolver de la manera más eficiente y efectiva la atención de este tipo de consultas en centros de salud para evitar, en primera instancia, la concurrencia a las guardias de emergencias.

En este momento y ante la cercanía del invierno, numerosos centros de salud ya implementan consultorios especiales –programados o a demanda– para afecciones respiratorias, y postas de bronquiolitis con disponibilidad de oxígeno en centros de salud destinados al abordaje de episodios críticos vinculados a cuadros respiratorios, priorizando la atención de niños y niñas.

Para ello, como todos los años, se autorizó por decreto la contratación de personal de enfermería con el propósito de garantizar la cantidad de personal necesario para dar respuesta al aumento de la demanda generada por dichas patologías.

Una respuesta coordinada  

Uno de los objetivos del Plan Invierno es organizar la atención en todos los niveles del sistema de Salud para brindar una respuesta coordinada. Si bien las guardias de emergencias son una opción ante las complicaciones de salud, la gravedad de éstas puede ser de distinta índole.

Es por ello que la atención en las guardias se realiza de acuerdo a criterios establecidos que evalúan distintos aspectos del estado de salud de la persona para determinar el orden de prioridad. No se trata del mismo criterio empleado para la atención en consultorios, que suele ser programado con turnos o a demanda y respeta por lo general el orden de llegada.

De esta manera, antes de concurrir a una guardia se aconseja considerar si se trata de una urgencia o si se puede acudir al centro de salud más cercano.

Bronquiolitis

La bronquiolitis es responsable de la mayoría de las internaciones y de las consultas ambulatorias durante la época invernal. Se trata de una infección que afecta principalmente a niñas y niños menores de dos años que puede ser causada por distintos virus, aunque el más común es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR).

La infección afecta las vías aéreas pequeñas mediante la inflamación de los bronquiolos, lo que provoca distintos grados de dificultad para respirar y se manifiesta con agitación, tos, decaimiento, dificultad para alimentarse o dormir.

Son signos de alarma la respiración rápida, con silbidos o ronquidos, el hundimiento del pecho al respirar y la fiebre de más de 38° que persiste, al igual que la pérdida del apetito y las complicaciones para amamantar o hidratarse, el decaimiento y la irritabilidad.

Ante estos signos se debe consultar al centro de salud más cercano y no automedicar, ya que el consumo de medicamentos sin receta puede producir intoxicación y ocultar síntomas relevantes en el proceso de diagnóstico.

Recomendaciones generales

Para ayudar a evitar las infecciones respiratorias y otras enfermedades se recomienda mantener los siguientes hábitos:

  • Ventilar los espacios cerrados.
  • Realizar un correcto y frecuente lavado de manos o utilizar alcohol en gel cuando no haya agua y jabón para higienizarse las manos.
  • Cubrirse la boca y la nariz con el codo al toser o estornudar.
  • Limpiarse la nariz con pañuelos descartables.
  • Evitar el contacto con personas que tengan enfermedades infecto-contagiosas.
  • Evitar el humo de cigarrillos y braseros cerca de los niños y niñas.
  • Mantener los esquemas de vacunación al día.

Respecto de la vacunación, se recuerda que el Calendario Regular indica la vacuna antigripal para personal de salud, personas gestantes en cualquier momento del embarazo, personas puérperas, niñas y niños de 6 a 24 meses -deben recibir dos dosis separadas al menos de 4 semanas- y a todas las personas a partir de 65 años.

También se indica para personas de entre 2 y 64 años de edad con condiciones de riesgo, como enfermedades cardíacas, respiratorias, renales, inmunosupresión, obesidad y diabetes. Para las personas comprendidas en esos grupos, la vacuna es gratuita y no requiere de orden médica.

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