Lago Quillén, el rincón donde la cordillera se refleja en el agua
Hay lugares que se entienden mejor cuando uno llega. El lago Quillén es uno de ellos.
En el corazón del Parque Nacional Lanín, a pocos kilómetros de Aluminé, este espejo de agua rodeado de bosques y montañas combina tranquilidad, naturaleza y una de las imágenes más impactantes de la cordillera neuquina: el volcán Lanín reflejado sobre el lago.
Quillén es de esos destinos donde el viaje ya forma parte de la experiencia. El camino atraviesa ríos, bosques de pehuenes y territorios de comunidades mapuches, hasta llegar a un paisaje que parece mantenerse ajeno al ritmo acelerado de las ciudades.
El lago tiene aguas transparentes, playas de piedra y arena volcánica, sectores ideales para descansar y una naturaleza prácticamente intacta. Es un lugar elegido tanto por quienes buscan aventura como por quienes simplemente necesitan bajar un cambio y reencontrarse con el paisaje.
Entre las actividades más elegidas aparecen la pesca deportiva —especialmente de salmónidos—, el kayak, la navegación recreativa, las caminatas dentro del bosque andino patagónico, las cabalgatas y el avistaje de aves. También hay áreas de camping, espacios para picnic y recorridos guiados que permiten conocer otros lagos cercanos como Hui Hui y Ruca Choroy.

Desde distintos puntos de la costa se puede observar el volcán Lanín dominando el horizonte. Una postal clásica del norte neuquino que cambia según la hora del día, la estación y el clima. A veces el agua queda completamente quieta y la montaña aparece reflejada como un espejo perfecto.
En la zona también suelen encontrarse pequeños puestos de artesanías y productos regionales elaborados por comunidades mapuches, donde el visitante puede acercarse a sabores, tejidos y objetos profundamente ligados a la identidad cultural del territorio.
Cómo llegar
Desde Neuquén, la opción más habitual es tomar la Ruta Nacional 22 hasta Zapala y luego continuar hacia Aluminé. Desde allí, el recorrido sigue por la Ruta Provincial 23 hasta el paraje Rahue y posteriormente por la Ruta Provincial 46 hacia el oeste. Son aproximadamente 48 kilómetros desde Aluminé hasta el lago.
Quienes llegan desde el norte neuquino pueden conectar por las rutas provinciales hacia Villa Pehuenia y luego descender hacia Aluminé por la Ruta del Pehuén, uno de los recorridos escénicos más lindos de la provincia.
Desde el sur, también se puede acceder desde Junín de los Andes por Ruta Provincial 23, atravesando paisajes de estepa y bosque cordillerano.
Servicios y conectividad
La mayor parte del recorrido cuenta con señal de telefonía móvil, aunque en algunos sectores cercanos al lago la conectividad puede ser limitada o intermitente. Algo que muchos visitantes terminan agradeciendo para desconectarse realmente.
En el área existen campings organizados, hosterías, cabañas y propuestas de turismo rural y de aventura. Desde Aluminé también parten excursiones y actividades para recorrer distintos puntos del circuito cordillerano.
Aunque el verano suele ser la temporada más elegida, Quillén cambia completamente según la época del año. En otoño predominan los tonos rojizos y amarillos del bosque; en invierno aparecen las nevadas y los paisajes blancos; y en primavera el deshielo transforma ríos y arroyos en nuevas postales de la cordillera.
A menos de una hora de Aluminé, el lago Quillén resume buena parte de lo que hace especial a la cordillera neuquina: agua cristalina, bosques, montaña, silencio y caminos que todavía invitan a descubrir la Patagonia sin apuro.




.